Ukecosas, la tienda de ukeleles

It’s Only A Paper Moon, Cliff Edwards


Dinah, al ukelele

Dinah, un tema de 1925 escrito por Harry Akst, interpretado al ukelele por sanfordandsong. El arreglo está basado en el de Thelonious Monk:


Abe Lagrimas Jr., Spain

Al ukelele. Una interpretación maravillosa.


De visita en el Vicenza Ukulele Fest 2009

Nota: Este artículo es muy deleer, así que si estás vago puedes saltar hasta el vídeo del final.

Quiso la casualidad que a mediados de mayo cruzara un par de mails con Daniela, de Mercatino dell’Ukulele para pedir información sobre un par de modelos y acabara descubriendo la trama del Vicenza Ukulele Fest.

Y qué mejor excusa para viajar a Italia que un festival de ukeleles.

Así que me planté en Vicenza para ver que se cocía, comprar al menos un ukelele (y no más de cuatro, según consejo de Erre), hacer contactos comerciales y ejercer de fan fatal.

La primera sesión a la que asistí fue la charla de Rigk Sauer (de Risa y ukulele.de) sobre construcción de ukes. Plena de apuntes interesantes. A destacar (parafraseo) «si quieres hacer un ukelele para ahorrar dinero, olvídalo; si quieres hacer un ukelele para tener un ukelele mejor, olvídate; si quieres hacer un ukelele para divertirte, adelante». El material de la charla.

A continuación, paseíto hasta el Teatro Astra, donde se celebraba la chicha del evento. En el hall, puestos de Exquisite.fr, The Uke Box, una mesa con instrumentos construidos por lutieres italianos y otra con los instrumentos eléctricos de Risa.

Ukeleles eléctricos Risa

Y en el patio del teatro, las exposiciones de Kala, Ohana y Mahi-Mahi. Comentarelas poco a poco.

Muestrario de ukeleles Kala

El puesto de Kala estaba atendido por Mike Upton. El hombre. Lo primero que hice fue preguntarle por el UBass. ¿Tiene uno? Sí, lo tiene. El suyo. Los modelos para venta todavía están en producción. Pobres mortales que no sabéis de qué hablo: el UBass es un instrumento del tamaño de un ukelele barítono encordado con cuerdas de alta densidad que permiten afinarlo como un contrabajo. Podéis echarle un vistazo al vídeo de presentación.

Por cierto, Mike no tiene ningún inconveniente en dejarme jugar con su bajo. De hecho todo el mundo trastea constantemente con todos los instrumentos expuestos. Yo también, por supuesto.

Kala ha traído instrumentos de toda su gama, desde los muy económicos Makala a los tenores más bonitos del mundo.

Al ladito, el muestrario de Mercatino dell’Ukulele/Mahi-Mahi. Con una buena variedad de instrumentos en caoba (me gustaron mucho las piñas, lástima, no tengo fotos) bien acabaditos y con buen sonido. Por cierto, tengo el gusto de saludar a Daniela.

Los representantes de Ohana no son nadie. Tan solo Louis Wu (el capo) y Ken Middleton. Unos tipos muy pero que muy simpáticos. Al enterarse de que vengo de Barcelona me preguntan inmediatamente por un supuesto festival del ukelele en España. No sé nada. ¿Alguien sabe algo? ¡Que lo diga!

Stand de Ohana

Y pasea que te pasea entre los puestos, toquiteándolo todo, hablando y siendo hablado por todo quisque. Ejemplo, mientras pruebo un Brüko soy abordado por Yannik, que toca esta noche. Charlamos un rato, discutimos la calidad de los ukes en el stand. Me enseña el suyo (usa un tenor de ¿mango? afinado como barítono con la cuarta aguda).

Finalmente decido cuál va a ser mi próximo uke. Venía con las ganas de un concierto de caoba, así que para no perder la cabeza, me centré en decidir entre los distintos modelos de Ohana, Mahi-Mahi y Kala. El ganador es un Ohana CK-35G. Precio de venta, 165 euros (algo más barato que en las tiendas de internet, pero no mucho).

Ya equipado, me dirijo a la Warm Up Session, dirigida por Ken Middleton. Por allí andan los chicos y chicas del Ukulele Club Vicenza, entre ellos Beppe, con quien luego haré buenas migas. En la foto se ve poca gente porque acababa de empezar, al final seríamos unos veinte.

Warm up con Ken Middleton

¡Qué buen rollito! Charloteando por aquí y por allá –Jeff me hace probar su banjolele, una chulada–, tomando unas cervezas y recotilleando cada puesto cien veces, se hace la hora de los conciertos.

Abre The Uke Box. Ukeleles, acordeón «de juguete» –«¿Cómo que de juguete? ¡Es un acordeón pequeño!», apunta Marc–, washtub y un bonito repertorio.

Le sigue el show de Paul Moore, que dirige en Israel el proyecto Ukuleles For Peace. Su puesta en escena es de lo más divertida. Utiliza un ukelele roto reparado con una caja de galletas, un banjo lele, tablas de lavar y muñequitos moqui-moqui.

A continuación Jay Nickel & Zaza (esto es, ukulelezaza), seguidos por Veronica and The Red Wine Serenaders (y colaboración de Yan Yalego, el hombre que toca la trompeta sin trompeta).

Todo muy bien, muy bonito, muy simpático, estupendo.

Lo único, que como soy un poco gilipollas me he perdido el taller de mano derecha de Zaza por no enterarme de cúando y dónde era.

Tras el concierto, hastamañanas varios y me retiro.

Para el domingo se pronostica buen tiempo, así que las actuaciones serán en el jardín. Y algunos puestos se trasladan. Hete aquí el de Exquisite.fr, que ofrecía, además de Flukes, Fleas y Brükos, amplificadores/paquete-de-tabaco y amplificadores/lata-de-cerveza.

Puesto de Exquisite.fr en el jardín

Por cierto, Paul Moore ha traído Mahalos a 15 euros en beneficio de Ukuleles For Peace. Vuelan de sus manos. Se ha preparado también una mesa con ofertas, buenas piezas desde 80 euros. Tentado estoy de echarles mano.

Se celebra el taller de danza hula, y el de clawhammer (que también me pierdo, porque mi otra mitad también es gilipollas). Los Hula Boys y Carlo De Toma hacen sus pruebas de sonido. A continuación, micrófono abierto. Todo el que quiera (y se haya apuntado en la lista) puede subir a escena a tocar un par de piezas. En primer lugar, actúa el Ukulele Club Vicenza.

Ukulele Club Vicenza durante su actuación en el micrófono abierto

Les siguen Jeff & Eve, Peter Carr, y otros que no recuerdo.

Me encuentro con Beppe, que mira tú que casualidad, estuvo en Zaragoza hace poco. Criticamos las actuaciones, comparamos ukes, me presenta a sus amiguetes y nos vamos a cenar.

Mientras nos toman nota, comienza el concierto de Aarom Kleim. Y mientras nos sirven, comienza a caer el aguacero del siglo. Seguimos cenando a cubierto mientras las multitudes huyen del jardín al teatro.

Los conciertos pendientes se trasladan pues al interior del teatro. Pero no habrá amplificación.

Esto no es obstáculo para los Hula Boys, con enchufar el lapsteel a un Marshall que por allí andaba, tienen más que suficiente para ofrecer un buen show de música hawaiana, en el que participan las chicas del taller de danza Hula.

En la rifa de ukeleles (se podían comprar números por 50 céntimos) no me toca nada. Jopetes.

Se cierra el festival con la actuación de Carlo De Toma Jazzlele. Impresionante, este hombre no tiene carisma, tiene carismazo. Comerse un escenario estando sentado no es fácil y él lo hace. Le acompaña, además, un excelente acordeonista –no tengo el nombre– que se marca unos solos jazzeros como jamás había oído en un acordeón.

Y aquí acaba la cosa. Despedidas en el hall y nos vemos el año que viene.

El vídeo prometido a los vagos (con el que no tengo nada que ver, pero mira, aparezco allá por el segundo 33):

Por mi parte estoy contento y satisfecho de haber asistido al festival. De una parte, estar rodeado de ukelelistas es algo nuevo y agradable. De otra, he hecho buenos contactos y buenas amistades. Todo está ya en marcha para la tienda de ukeleles definitiva. Y no lo olvidemos: en Italia se come de puta madre.


Stardust, por Herb «Ohta San» Ohta

Los domingos, jazz.


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The Lilting Banshee, jiga irlandesa al ukelele

El arreglo: The Lilting Banshee, tablatura para ukelele (PDF).


El ukelele

Actualización (diciembre de 2009): Pasó el tiempo y este vuestro humilde servidor llevó su pasión por el ukelele al extremo de crear su propio negocio: Ukecosas, la tienda de ukeleles.

Cosas que pasan: en 1879 un barco portugués llega a Hawai. Sus tripulantes deleitan a la población local con conciertos callejeros en los que utilizan el cavaquiño (un instrumento en forma de guitarra pero de dimensiones mucho más reducidas). Durante la siguiente década, el ukelele toma entidad propia como evolución del cavaquiño y adopta su propia afinación.

El ukelele es, pues, un instrumento de la familia de la guitarra, chiquitito (aunque disponible en varios tamaños), dotado por lo general de cuatro cuerdas de nailon o tripa.

¿Y cómo suena? Velo y óyelo: Jake Shimabukuro en While my Guitar Gently Weeps (se trata de un ukelele tenor).

Es un instrumento divertido y asequible (calidades razonables por menos de 100 dólares) que recomendaré contra viento y marea a todo aquel que quiera iniciarse en el maravilloso mundo de la música (y a todos los que dejaron la guitarra cuando se enfrentaron al primer acorde con cejilla).

Tamaños

Los ukeleles se clasifican según su tamaño, concretamente según su escala, esto es, la distancia entre la cejuela y el puente. Dicho en humano: el trozo de cuerda que vibra libremente.

Así tenemos el ukelele soprano, de unos 330 mm de tirada; el de concierto, de unos 380 mm; el tenor, con 430 mm y el barítono con 480. Si te sirve para hacerte una idea, la escala habitual en las guitarras clásicas es de 650 mm.

Para compararlos, nada mejor que una imagen. Arriba, un ukelele soprano. Abajo, un ukelele tenor.

Comparación de tamaño de ukeleles soprano y tenor

Cómo no, también hay ukeleles sopranino y ukeleles bajo…

Afinación

Los nombres de las tallas no están estrictamente relacionados con su afinación. De hecho, el soprano, el concierto y el tenor se afinan, por lo general, a la misma altura.

Y es que maneras de afinar hay unas cuantas. Habitualmente se utiliza una afinación reentrante, en la que la cuarta cuerda, caray, es más aguda que la tercera. Si utilizamos la afinación en do las cuerdas irán en (de cuarta a primera) sol, do, mi, la (g’ c’ e’ a’ según la notación de Helmholtz). La afinación en re es exactamente un tono más aguda, esto es, la, re, fa sostenido, si (a’ d’ f#’ b’).

La afinación sin reentrada (cuarta cuerda grave) se conoce como afinación en sol bajo y sus notas son sol, do, mi, la (g c’ e’ a’). Los instrumentos barítonos se afinan una cuarta más abajo, re, sol, si, mi (d g b e’), afinación que corresponde exactamente a la de las cuatro primeras cuerdas de la guitarra.

Como las distancias relativas entre cuerdas son las mismas (salvando el detalle de la cuarta cuerda aguda en las afinaciones reentrantes) que en la guitarra, estás de suerte: si sabes perpetrar unos cuantos acordes en la guitarra, adaptarte al ukelele te llevará tan solo unos minutos.

Las afinaciones, puestas en solfa:

Distintas afinaciones del ukelele, en notación musical

Choan y los ukeleles

Soy un fan fatal de este instrumento. A finales de 2008 compré un ukelele soprano barato (y malucho). Sabiendo tocar la guitarra, la adaptación es sencilla y enseguida comencé a disfrutar y a sacarle pegas a mi instrumento de baratillo. Así que a principios de 2009 compré un tenor, ya de cierta calidad. Y como no hay dos sin tres, a día de hoy espero con ilusión la llegada de mi tercera criatura. Pronto los conoceréis a todos.

Y hasta aquí la entrega de hoy. Grasias por su atensión.